Reforzar la resistencia energética europea se ha convertido en uno de los principales objetivos de la UE, dando lugar al Plan Europeo de Reducción de la Demanda de Gas, propuesto por la Comisión.La intención es reducir su uso en un 15% hasta la próxima primavera. Dado el contexto, el abastecimiento de la UE precisa de suministros de gas alternativos. Una de las posibles soluciones, es sustituir el gas por otros combustibles, salvaguardando el suministro  a los hogares y usuarios esenciales.

De manera que el propósito clave es conseguir el ahorro de energía a lo largo del verano, mediante la sustitución del gas por otros combultibles, almacenandolo para el invierno. La Comisión Europea afirma que, “actuar ahora reducirá el impacto negativo sobre el PIB, al evitar acciones imprevistas en una situación de crisis posterior. Las medidas tempranas también distribuyen los esfuerzos a lo largo del tiempo, alivian las preocupaciones del mercado y la volatilidad de los precios, y permiten un mejor diseño de las medidas específicas y rentables que protegen a la industria”.

Dado el contexto, es apreciable la clara dependecia de las energías no renovables. Dando pie, de esta manera, a la necesidad promocionar con más ímpetu las energías renovables, ya que nos harán más independientes, más sostenibles y menos nocivos para el planeta. Son innumerables las razones por las que el uso de ellas es una cuestión de gran urgencia.

En este aspecto, una de las energías renovables que abarca la mayor cantidad de aplicaciones energéticas tales como la eléctrica, la térmica o la carburante, siendo una con más potencial, igual de eficiente que el gas pero mucho más ecológica, es el biogás.

Desde LIFE ECODIGESTION 2.0, trabajamos para contribuir a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, mediante la producción de energía limpia y renovable. Nos basamos en los principios de reutilización, aprovechamiento y optimización, dando una segunda vida a todo aquello que en un principio parecía carente de valor. Así pues, los residuos de origen vegetal y animal, se convierten en las principales fuentes renovables de gran utilidad.